Como muchos, siempre me he sentido atraído por las motocicletas Harley Davidson, más que otro tipo de motocicletas. Me encanta el espíritu libre que representan, además de su filosofía, el estilo mismo de estas máquinas.
En el día de ayer pase parte de la mañana recorriendo la página principal de Harley Davidson en Estados Unidos, para ser la primera vez que ingreso a esta página, debo admitir que fue una EXCELENTE experiencia, ya que no importaba si era un experto o no, lo que importaba era que disfrutara la página y se adaptara a mis gustos y preferencias, aun sin yo tenerla muy definida, la pagina me permitió navegar y personalizar la Harley Davidson de mis sueños (My Dream Harley), ajustando precios, tamaño, hasta mi más grande preocupación, que no fuese una motocicleta muy alta.
Al final, la experiencia fue bastante excitante, mi imaginación rodo por muchas carreteras de solo ver la motocicleta de mis sueños, aunque antes no tenía claro que iba a lucir de esa manera, creo que quede satisfecho con esta. Aunque no cuento con el capital para realizar una compra de tal magnitud, si lo tuviese, creo que lo haría sin dudarlo mucho.
Lo que quiero resaltar en este post, es la importancia que tiene para un usuario la experiencia que reciba de visitar la página web de su empresa, pregúntese: ¿Cuántos de mis visitantes quedan emocionados? ¿Cuántos volverían recurrentemente a ella? ¿La experiencia que brinda mi sitio es suficientemente persuasiva? ¿Mi usuario tiene la oportunidad de personalizar mis productos, de acuerdo a sus expectativas e, incluso, sueños?
Esa era la experiencia que quería compartir con ustedes en el día de hoy, espero que al visitar las páginas de sus empresas sienta una emoción similar a rodar en la Harley de mis sueños.



